Truco para no llorar pelando y cortando cebollas

Hay muchos trucos para no llorar pelando y cortando cebollas, pero puedo prometer (y prometo) que el que cuento aquí funciona porque lo he probado hasta tres veces... y es todo un invento. Lo que se necesita es tan sencillo que da hasta risa... y además todos tenemos una en casa: una vela. Sí, una vela normal y sencilla, de las de toda la vida. No es broma.

Antes de empezar a pelar cebollas hay que poner lo más cerca posible de donde vamos a hacerlo, una vela, pero cuidado: tiene que estar "cogida" a algo que la sujete bien, no se vaya a caer o volcar y tengamos un disgusto. Así que una vez colocada cerca de donde vayamos a pelar las cebollas, la encendemos. Y pelamos, cortamos, trituramos con el cuchillo las cebollas. Cuando terminemos y antes de encender el fuego para freírlas, cocerlas o lo que vayamos a hacer con ellas (y sin haber apagado aún la vela), fregamos la tabla y el cuchillo, o la mesa de trabajo. Entonces apagamos la vela... y encendemos el fuego de la cocina y actuamos como lo hacemos siempre.

Así de simple y así de sencillo. Prueba y luego me cuentas, pero te aseguro que he llegado a pelar y cortar en trocitos muy pequeños, esta misma mañana, CINCO cebollas seguidas... y ni una lágrima, ni escozor en los ojos... nada de nada.

Guarda mi blog porque me gustaría saber que a tí también me ha funcionado.

Pero no olvides que la vela debe estar bien sujeta para que no se caiga, doble o vuelque, y cerca de donde vayas a trabajar, pero cuidado que no prenda en cualquier trapo, papel o lo que sea que tengas cerca.