Garbanzos sin nada

Sin nada, sin nada... no, pero casi. Porque estos garbanzos no llevan carne, ni siquiera huevo duro, ni embutidos. Seguro que si sigues leyendo te sorprenderá... porque están buenísimos. Garantizado.

60-80 grs de garbanzos en seco por persona.
Medio litro de agua por persona
2 puñados de espinacas congeladas (mejor de las de hoja que la picada).
Medio puerro (picado muy pequeño)
Aceite.
Sal.
Pimentón dulce.
1 hoja de laurel
2 cucharaditas de harina (ó una grande)
2 clavos de olor
Azafrán


Muchos usan los garbanzos de frasco ya cocidos porque no tienen tiempo; y es cierto que ayudan mucho cuando hay prisa... pero también es verdad que no tienen nada que ver, en cuanto a sabor, con los secos. Así que si puedes (y quieres), puedes hacer esta y otras recetas en tu tiempo libre y por mayor cantidad: todo se puede congelar.

Partiendo de que usamos garbanzos secos: tienes que ponerlos en remojo la noche anterior, con agua y una cucharadita de bicarbonato. A la mañana siguiente, los lavas, escurres y ya están listos para usar. Se cuecen con agua y poca sal junto con los dos clavos de olor (que evitarán los gases intestinales posteriores) en la olla a presión, durante 30 minutos a fuego medio. Sacar y escurrir...reservando el agua tapada. Quitar los clavos del agua y tirarlos.

Al mismo tiempo que se cuecen los garbanzos, en otro fuego ponemos una cacerola con agua y poca sal. Cuando hierva añadiremos las espinacas, el medio puerro picado, la hoja de laurel, un chorro de aceite de oliva, dos cucharaditas de pimentón y el azafrán. Dejar cocer a fuego medio-bajo, tapado.

En una sartén pequeña y con una cuchadita de aceite, sofreir la harina hasta que dore y echarla rápidamente al guiso de las espinacas.

Cuando los garbanzos estén cocidos y escurridos, ir añadiéndolos al guiso, mover levemente y dejar cocer unos 15 minutos más, bajando al mínimo el fuego. Si viéramos que se nos va quedando sin caldo, añadiremos del agua de cocción de los garbanzos (siempre agua caliente o tibia: los garbanzos se "encallan" -endurecen- si durante la cocción se les agrega agua fría).

Emplatar y servir.


Hay una segunda opción de esta misma receta que es, antes de poner a hervir las espinacas, el puerro, etc., sofreirlo brevemente con poquísimo aceite y echarlo después todo al agua. El proceso a seguir es el de la cocción que se indica.


Como cualquier otra legumbre (alubias, lentejas...): están más buenas al día siguiente que el mismo día de hacerlas.






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