Gregorio IX y la Inquisición

Las normas para el buen funcionamiento de la Inquisición las creó el Papa Gregorio IX.

Es complicado, incluso hoy día, leer esas normas sin sentir un escalofrío. Parecen haber sido dictadas para quedar bien en el futuro. A través de ellas se ve el perfecto conocimiento que se tenía entonces sobre abusos, torturas y muerte.

Entre esas normas existía una por la que las sesiones de la Inquisición a los reos, a las cuales siempre era obligatorio que acudiera un inquisidor para vigilar que a los funcionarios civiles no se les fuera la mano con los instrumentos de tortura.

Y es más inconcebible todavía que incluso hoy en día haya sitios donde se argumenta que al contrario de lo que sucedía en los juicios civiles, los inquisitorios había un límite de tiempo para las torturas. Y ese límite era de una hora: una hora, tiempo máximo seguido en que se podía torturar a una persona para que dijera, para que reconociera lo que querían oir. Se paraba entonces un tiempo aproximado de diez minutos, y se volvía a empezar otra hora de sufrimiento que no podemos ni imaginar.

¿Alguien puede llegar a imaginar lo que podía ser cada una de esas horas?

Y todo en nombre de Dios y de mano de la iglesia católica.

Gregorio IX

Comentarios

Publicar un comentario

Volver a "El rincón de Chesana".