Crema de brécol con queso

Hay ocasiones en que no sé si una inventa o no un plato, pero sí que lo "descubre" por casualidad mezclando cosas, y lo que resulta está... buenísimo. Esto es lo que me ha pasado hoy con la receta que traigo.

El plato puede ser un primero, también guarnición de carne o pescado, e incluso plato único. Todo depende de lo que cada cual quiera hacer con él. El resultado es siempre una crema.


Brécol
1,5 cucharadita de harina
Sal
1/4 litro de leche por persona
3 lonchas de queso
Aceite


Se hierve el brécol (en mi caso era congelado) hasta que esté tierno. Se escurre y reserva.

Se calienta un vaso de leche en una sartén y cuando esté a punto de hervir, bajar el fuego y agregar una cucharadita de harina (luego no sabrá a harina cruda), remover y dejar cocer moviendo de vez en cuando; tiene que reducirse y espesar.

Cuando la leche esté algo más espesa, ponerle la sal y un hilo de aceite como si lo estuviéramos poniendo a una ensalada (un hilo, no un chorretón), remover. Agregar el brécol hervido (se deshará casi completamente integrándose en la leche). No parar de mover para que la leche no se salga.

Cuando haya espesado algo más (pero no mucho), agregarle, enteras las lonchas de queso y hundirlas suavemente en la leche. Dejar un par de minutos y luego apagar el fuego. Tapar... y poner la mesa. Que nadie olvide el pan...


Tiene que quedar como una bechamel algo espesita. No echarle nuez moscada. El brécol queda completamente deshecho y con pintitas como si se hubiera puesto perejil picado. El queso queda diluído.

Debía haberle hecho una foto porque estéticamente quedó un plato muy bonito.

Comentarios

Publicar un comentario

Volver a "El rincón de Chesana".