Cómo colocar los utensilios en la mesa?

Discrepo profundamente con quienes dicen que la formalidad, el protocolo, en una mesa informal cotidiana es un puritanismo pasado de moda. Soy de la opinión -y creo firmemente en ella- que al igual que se nos enseñan en la infancia cosas como la raíz cuadrada (que prácticamente nadie usaremos nunca), o cuánto miden las montañas más altas del mundo... deberían añadirse materias mucho más útiles para la vida como el cocinar, cierto protocolo, o qué productos son peligrosos, todo ésto como simple sugerencia.

Pienso que la educación y las buenas maneras no son algo arcaico puesto que dan a los demás un reflejo de quiénes somos. Todos en algún momento de nuestra vida tendremos que hacer de anfitriones, y no siempre será con amigos o familia; a lo mejor en alguna ocasión tendremos que atender invitados con los que nos interesará quedar bien. Y ya no es simplemente ese quedar bien; es que saber desenvolvernos con un protocolo mínimo debería ser como beber agua de un vaso: tan cotidiano que lo hacemos sin darnos cuenta.
Se cree que el protocolo se inició con los egipcios, aunque el primer manual escrito se publicó por orden de Felipe III, duque de Borgoña.

Para dar una idea de lo que quiero explicar, contaré brevemente algo que me pasó hace años. Estaba en un restaurante de los de tropecientos camareros uniformados y un maitre que lo vigilaba todo con ojos de halcón. No recuerdo bien el menú (ha pasado mucho tiempo), pero sí lo que sucedió en uno de los platos. En cualquier casa usamos el mismo tenedor para todo: carne, pescado, ensalada... Allí, frente a mí y en la mesa había tantos cubiertos (y no exagero) que podíamos haber comido todo el grupo con ellos. Sirvieron pescado. Yo miré a un lado y otro y no supe qué tenedor coger, así que cogí el que me pareció apropiado. El plato siguiente era carne. El camarero vino, retiró mi plato pero antes quitó el tenedor de él, lo puso sobre el mantel, cogió uno de los tenedores limpios, lo puso dentro del plato y se lo llevó todo. Primero me quedé desconcertada por lo que había hecho hasta que casi enseguida comprendí que yo me había equivocado con el tenedor... y el lo enmendó. En mi vida he pasado más vergüenza. Lo malo de todo no fue esa corrección por un extraño, si no que uno de los acompañantes del grupo se dió cuenta, llamó al maitre; éste llamó al camarero quien dijo que yo me había equivocado en el tenedor: recibió una educada bronca por su jefe. Yo quería morirme porque a la vergüenza primaria había que añadir la estoica expresión del camarero. El hombre cumplió con su obligación pero aún así creo que debió hacerlo de otra forma.

Nadie debería pasar por lo que pasé yo aquel día. Y todo porque no supe cuál era el tenedor del pescado.

Así que comencemos.

LA SERVILLETA.

Siempre se colocará doblada en forma de rectángulo o triángulo, a la izquierda del plato (o sobre el mismo). No se pondrá nunca dentro de un vaso o copa, ni haciéndole formas innecesarias (simulación de flor, palomitas, etc).

EL PLATO.

Se colocará un bajo-plato delante de cada comensal, poniendo encima el que se vaya a utilizar en el servicio (con el que se vaya a comer). Si se quisieran colocar todos los platos del servicio, sobre el bajo-plato: primero uno llano y encima el hondo.

Con el bajo-plato no se come nada.

EL ORDEN DE LOS PLATOS.

Siempre es de alimentos suaves a los más fuertes.

El primer plato, sopa. El segundo, pescado. El tercero, carne.

LOS CUBIERTOS.

Los filos de los cuchillos deben siempre mirar hacia el plato.

La pala de pescado y la cuchara estarán colocados a la derecha del comensal. Los tenedores en la izquierda.

El tenedor del pescado es más pequeño y de tres púas, se coloca en la parte exterior.

El tenedor de la carne es más grande y de cuatro púas, se coloca en la parte interior.

El orden, en general será: los más próximos a utilizarse siempre estarán más alejados del plato.



Los cubiertos del postre se situarán en la parte superior del plato, fuera de él y sobre el mantel, en posición horizontal.

Como se cogerá con la mano izquierda, el mango del tenedor de postre estará a la izquierda y las púas mirando hacia la derecha.

La cucharilla de postre se coge con la mano derecha, por lo que el mango estará a la derecha y el cuenco mirando hacia la izquierda.

LAS COPAS.

Se colocarán en la parte superior del plato y después de los cubiertos de postre, situados en fila horizontal y un poco inclinadas hacia la derecha de la posición del plato.

El orden será, de izquierda a derecha, el siguiente: empezado por la izquierda, la copa de agua; a su derecha la copa de vino tinto; a su derecha la de champán, y por último la de vino blanco.

EL PAN.

El platito del pan, siempre individual, se sitúa a la izquierda de las copas.

El pan se corta SIEMPRE con las manos, jamás con cuchillo. Hay que procurar que las migas caigan dentro del platito, no en el mantel.

LO QUE NUNCA SE DEBE HACER.

Nunca se ponen ceniceros en la mesa antes del café... aunque se esté en zona de fumadores. Si algún comensal quiere fumar, tendrá que esperar a cuando se saqué el café y las copas (no en el postre). Es una falta de educación y una grosería imperdonable fumar entre plato y plato.


Las jarras, tanto la del agua como la del vino estarán encima de la mesa. Las botellas irán en un carrito o mesita aparte.


Si se quiere adornar la mesa con algunas flores, siempre estarán dentro de jarroncitos. Nunca deben ser aromáticas porque encubrirían/entorpecerían el olor de los manjares. Respecto al jarrón no deberá ser más alto de unos 30 ó 35 cms para que no molesten las miradas y conversaciones de los comensales.

Los candelabros y las velas sólo se usarán en cenas, nunca en comidas. Al igual que las flores: que no huelan.

Jamás se pondrán los codos en la mesa. Y jamás es nunca.



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