Ashera

Si existe un felino modificado genéticamente es sin duda el ashera: un gato hipoalergénico, mezcla de cerval africano más leopardo asiático más gato común. Es un animal de una enorme belleza, estéticamente hablando. Puede alcanzar un peso de catorce kilos, y a pesar de la fama de que los animales mutados (modificados por el hombre) son difíciles para la convivencia humana y entre sus propios congéneres, el ashera muestra un carácter dócil y muy cariñoso.

Como todos los animales que nacen genéticamente en un laboratorio, están controlados comercialmente por una empresa, teniendo incluso patente; por ello su venta es exclusiva y generalmente bajo pedido.

En una primera tanda productiva salieron a la venta cien ashera el primer año de su comercialización, de los cuales sólo se vendieron... tres. Actualmente parece que el mercado más idóneo para estos animalitos son los nuevos ricos rusos que pueden presumir de esta mascota.

Los científicos de cuyas manos salió este nuevo espécimen desconocen qué consecuencia puede tener, a la larga, esta nueva especia creada por el ser humano, porque hay que tener en cuenta que cualquier animal doméstico, por muy dócil que sea y por mucho que se haya acoplado a la compañía del hombre (perros, gatos...), de vez en cuando y sin que sepamos por qué (eso lo sabemos bien quienes los tenemos), tienen esos prontos que les devuelve aunque sea por un instante al mundo salvaje del que sin duda provienen en sus orígenes.

Actualmente el precio de un ashera supera los 20.000 euros.








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