Ginkgo biloba

Poner en remojo, con agua caliente (no hirviendo) las semillas con su cáscara durante 18 horas. Pasado ese tiempo y con un cuchillo afilado tipo navaja, sin prisas, ir raspando una semilla por el canto lateral (nunca por las puntas,
Dentro de las semillas hay de dos tipos: macho y hembra. Ver fotos más abajo.
porque podemos romper su interior); en cualquier momento veremos que la cáscara se rompe; con mucho cuidado ir separándola dejando la bola interior limpia. No quitarle la suave capa marrón que tiene porque podemos estropear el fruto.

EL PRIMER MÉTODO:

Necesario: turba o tierra limpia (que no haya sido usada antes), perlita.

Poner a hervir un vaso de agua (importante: no hay que calentar; hay que dejar hasta que rompa a hervir para que el agua esté libre de bacterias). Después dejar enfriar un poco hasta que, metiendo un dedo, esté muy caliente pero sin quemarnos (unos 40-50º C).

En un recipiente que aguante el calor poner dos puñados de turba, añadir a cucharadas agua caliente hasta que la tierra quede húmeda... pero no encharcada. Este proceso sirve para esterilizar la tierra de hongos y cualquier bichito que pueda tener. No tiene que gotear. Remover y esperar a que la tierra quede fría totalmente. Entonces ir echándole cucharadas de perlita, removiendo al mismo tiempo. La proporción es de 2 de tierra + 1 de perlita.

Llenar una maceta pequeña (sin agujeros de drenaje... puede ser un táper de plástico, limpio) con la mezcla de la turba hasta que quede a un centímetro de la parte superior. Poner, separadas, las semillas de ginkgo (en mi caso he puesto 3 de las 6 que tengo). Cubrirlas con tierra. No apretarla. Dejar la maceta en un lugar donde tenga mucha luz... pero no sol directo.


EL SEGUNDO MÉTODO:

En un táper de plástico con tapa, poner una hoja de papel de cocina blanco (es muy importante que no tenga dibujos ni ningún tipo de tinta; pueden servir también servilletas o pañuelos de papel, siempre blancos) doblado las veces que haga falta para que cubra toda la base interior. Se humedece, ligeramente, el papel (no encharcar: sólo humedecer)

Se colocan encima las semillas de ginkgo. Se tapan con otra hoja de papel de cocina blanco y húmedo también. Por último, se cubre con la tapadera del táper.

Mirar cada día, aireando el táper y dando la vuelta a las semillas. Si hiciera falta cambiar los papeles cada 2 días o menos.


Tanto en la tierra como en el contenedor de plástico, las semillas tienen que germinar, sacando dos hojas. Entonces cambiar, con mucho cuidado y tocándolas lo imprescindible, a macetas donde ya vayan a quedar instaladas, ya que al ginkgo no le gustan los trasplantes y pueden morírsenos por ese hecho.

Árbol de ginkgo biloba

Semillas hembra

Semilla macho

Semillas germinadas

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